Y LAS JOYAS. ¿DÓNDE ESTAN?
Una mañana habían desaparecido las joyas de la señora de Harrinston, era la familia más rica de la ciudad. Estaba desesperada, buscaba y buscaba.
Llamaron a un detective "profesional" llamado Roby. Él encontró varios indicios como, huellas de barro en la cocina, la pared rota y había una escalera que daba a la ventana de la habitación. Todo esto, a Roby, lo llevó a "sospechar" de algunas personas que se encontraban en la mansión. Las huellas de barro lo llevó al jardinero, pero él no había sido, solo entró a la cocina a tomar agua y ahí fue cuando dejo todo embarrado. A esa pista la descartó. La pared rota mmm. de varias personas sospechó, una de ellas fue el mismo ladrón que rompió la pared, ya que la puerta estaba cerrada. Y por último les quedaba la escalera.
-Puede haber sido el vecino que nos tiene tanta envidia- dijo don Harrinston.
El detective pensó y pensó. hasta que se dio cuenta que la pared rota se debía al arreglo que estaba haciendo el albañil, entonces a esa pista también la descartó. Pero le quedaba la escalera, fue y revisó la casa de sus vecinos, y sí, ¡encontraron al ladrón!
Él estaba a punto de vender las joyas, pero fue entonces que llamaron a la policía, y se lo llevó.
-Bueno después de todo recuperé mis costosas joyas- dijo la señora de Harrinston.
Ya sí fue la gran desaparición de las joyas.
María Julieta Galende. 6º "B".
Instituto Nuestra Señora Del Carmen.
Villa Mercedes, San Luis.