Había
una vez un principe que quería casarse, pero solo
con la bella y delicada princesa con la que el habia soñado.
La busco por las comarcas vecinas, pero ultimamente ninguna
se parecía a la que él veía en sus
sueños, y regresaba desilusionado a su castillo.
Tiempo después, se desato
una tormenta muy fuerte.
Una niña que quería ser princesa toco la puerta
del castillo.
La niña pregunto si se podía quedar y la reina
le dijo que sólo si al día siguiente demostraba
que realmente era una princesa. Al día siguiente
se despertó y se baño, se arreglo y se puso
la ropa que le había dado la reina y salió.
La princesa se tropezo con un frijol y cayo a las manos
del principe se enamoraron a primera vista. Pasaron dos
meses de lo ocurido se casaron y finalmente tuvieron mellisos.
Marilyn Gomez |