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Pseudónimo
de CARLO LORENZINI, Autor y periodista Italiano, mejor conocido
como el creador de Pinocho, el títere infantil cuyas
aventuras deleitan a los niños alrededor del mundo.
En su juventud, su gran pasión fue la política.
participó en las campañas militares del Risorgimento,
mientras continuaba con su profesión de periodista.
Su producción literaria para niños empezó
en 1876 con la publicación de I racconti delle fate,
excelentes traducciones de cuentos de hadas franceses (Perrault,
Madame Leprince de Beaumont, Madame d'Aulnoy).
Siguieron una serie de libros para la escuela primaria
En 1881 empezó su colaboración con El periódico
para los niños, uno de los primeros periódicos
italianos para niños. En el primer número fué
publicado el episodio inicial de Las aventuras de Pinocho, que
entonces llevaba el título de Historia de un títere.
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Había
una vez un trozo de madera, como los que se usan para encender elfuego.
Estaba tirado en el taller de un viejo carpintero llamado Gepeto. Quien
un día encontró la madera y, como le gustó mucho
la forma que tenía, lo comenzó a tallar.
Deseaba hacer un muñeco."Lo llamaré Pinocho",
se dijo, y comenzó a trabajar. Talló el pelo, los ojos,
la nariz, la boca. " Parece un niño de verdad", pensó
Gepeto mientras seguía trabajando con entusiasmo.
Después talló el cuello, los hombros, el vientre, los
brazos y las manos. "¡Cómo me gustaría tener
un hijo de verdad!" pensó con el corazón lleno de
tristeza. Finalmente hizo las piernas y los pies.
- ¡Qué bonito que has quedado!- dijo con ternura Gepeto
mientras sentaba a Pinocho sobre su mesa de trabajo.
- Por la noche, mientras todos dormían, a través de la
cerradura de la puerta comenzó a entrar una pequeña luz
azul. De a poco toda la habitación se llenó de esa extraña
luminosidad y apareció un hada azul. Se acercó a Pinocho
y tocando su cabeza con la varita mágica dijo:
- Gepeto es un buen hombre, está muy solo y necesita un hijo,
por eso desde hoy, muñequito, tendrás vida, podrás
hablar, caminar, comer y hacer todo lo que hace un niño de verdad.
Luego el hada desapareció y la luz se retiró por la cerradura.
Al día siguiente Gepeto entró en su taller dispuesto a
trabajar y escuchó una voz que le saludaba.
-
¡Buenos días, papá!
- ¿Quién habla? - preguntó Gepeto alarmado, mirando
a su alrededor.
- Soy yo, tu hijo - dijo Pinocho mientras se paraba extendiendo los
brazos para abrazar a Gepeto.
- ¡ Qué alegría, puedes hablar! - dijo Gepeto emocionado,
rodeando con sus brazos el cuerpo de Pinocho. Se quedaron abrazados
unos minutos hasta que gepeto dijo:
- Escúchame Pinocho, para ser un buen hombre tendrás que
ir a la escuela y aprender muchas cosas, voy a comprar para ti unos
libros.
Pinocho se quedó solo en el taller. Jugó un rato moviendo
con su pie la viruta de madera que había en el piso. Oyó
una voz aguda que lo llamaba por su nombre. Miró hacia todos
lados y descubrió un grillo detrás de su sombrero.
- ¿Qué haces aquí? - preguntó Pinocho intrigado
- ¿Quién eres?
- Soy Pepe Grillo, amigo y colaborador de tu hada madrina - dijo saltando
has la mano de Pinocho-. Estaré siempre a tu lado, te ayudaré
para que puedas llegar a ser un buen hijo.
Gepeto regresó por la tarde trayendo un gran libro.
- te servirá para tus primeras lecciones -dijo- ¡Cuídate
mucho! Verás que tiene hermosas imágenes.