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Jacob
Grimm (Hanau, 1785 - 1863) y Wilhelm Grimm (Hanau, 1786 -. 1859)
.Filólogos alemanes del romanticismo.
Se les .considera
los verdaderos fundadores de la .germanística
(estudio de la lengua y cultura .de
los pueblos germánicos).
.Nacieron
en el Estado de Hessen y .estuvieron
siempre estrechamente .vinculados
a su patria.
.Comenzaron
recopilando canciones y cuentos populares para colaborar en el
proyecto de Achim Von Arnim y Clemens Brentano, proyecto que nunca
llegó a publicarse.
.La
única fuente de la que bebieron los hermanos
Grimm fue la transmisión oral. Su afán por la conservación
de la pureza de las fuentes orales, los llevó a incluir
sólo aquellos relatos de los cuales estaban plenamente
seguros de haber sido transmitidos fielmente.
.En
su labor como recopiladores de narraciones y cuentos populares
de su país, los hermanos Grimm pretendían devolver
al pueblo alemán su bagaje cultural y fortalecer el espíritu
nacional.
.Jacob
Grimm escribió numerosas obras, reuniendo y publicando
los cuentos y leyendas germánicas : Poésie des maitres
chanteurs (1811); Cuentos de niños y del .hogar
(1812), entre los que destacan Blanca Nieves y los siete
enanitos y Hänsel y Gretel ; Leyendas alemanas (1818)
y Leyenda heróica alemana (1829). También se debe
a su pluma una Historia de la lengua alemana (1848) y un Diccionario
alemán (1852-1858) publicado parcialmente en vida del autor.
.Jacob
Grimm ha sido considerado el fundador de la historia de Alemania
y el mejor representante del método histórico aplicado
a trabajos literarios.
.Wilhelm
Grimm, junto con su hermano y Görres,
publica en 1812 los Cuentos de niños y
del hogar de entre los cuales destacan Blanca
Nieves y los siete enanitos y Hänsel y
Gretel. La mayor parte de los Cuentos fueron
recogidos y redactados por él.
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Hace
mucho tiempo, había un pobre zapatero que casi no tenía
trabajo.Un día, triste y cansado, cortó el último
trozo de cuero que le quedaba, pues no tenía dinero para comprar
más, y se fue a dormir muy temprano.
Cuando, a la mañana siguiente, el zapatero se levantó
y entró en su modesto taller, se encontró con la sorpresa
más grande de su vida: sobre su mesa de trabajo había
un hermoso par de zapatos, hechos con el cuero que había cortado
el día anterior.
El zapatero llamó a su esposa y le preguntó si los había
hecho ella, pero la mujer tampoco sabía nada.
Examinaron los zapatos con atención, y comprobaron que era el
mejor trabajo que habían visto nunca: quien quiera que hubiese
hecho aquellos zapatos era un auténtico artista.
Al poco rato pasó por allí un señor muy rico y
distinguido y vio los zapatos desde la puerta. Entró y le dijo
al zapatero:
- Buen hombre,
¿me permite ver esos zapatos, si es que están en venta?
- Por supuesto, señor -contestó el zapatero, dándole
los zapatos.
El cliente los examinó con atención y dijo:
-
Le felicito, son los mejores zapatos que he visto en mucho tiempo.
De ahora en adelante, siempre le encargaré a usted mi calzado,
y además pienso recomendarle a mis amigos.
El caballero pagó muy generosamente los zapatos, y el zapatero
corrió a enseñarle las monedas a su mujer.
Luego fue a comprar cuero, hilo y todo lo que necesitaba para seguir
trabajando, lleno de alegría por su buena suerte.
Gracias a las monedas que su distinguido cliente le había dado,
el zapatero pudo comprar material para hacer otros dos pares de zapatos.
Esa noche cortó el cuero, preparó los hilos y se fue a
dormir temprano, pues estaba agotado a causa de la emoción.
En la cama, su mujer y él estuvieron charlando largo rato, haciendo
todo tipo de suposiciones sobre quién podría haber cosido
tan primorosamente los zapatos la noche anterior. Pero, por más
vueltas que le daban, no podían aclarar el misterio, y al fin
se durmieron.
Cuál no sería la sorpresa y la alegría del zapatero
cuando, a la mañana siguiente, encontró sobre su mesa
dos pares de zapatos tan bonitos como los del día anterior.
Llamó a su mujer y juntos bailaron de contento, seguros de que
algún misterioso protector velaba por ellos.
Los nuevos pares de zapatos se vendieron tan rápidamente como
los anteriores, y el zapatero pudo comprar más material... ¡Y
al día siguiente encontró cuatro pares de zapatos perfectamente
acabados!
A las pocas horas los había vendido todos y compró más
cuero.