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1809 escribió "Representación de
los hacendados", obra que supuso una feroz denuncia
de las restricciones comerciales impuestas por España
a sus colonias sudamericanas. Tras la Revolución
de mayo de 1810, pasó a ser secretario de la
Junta de Buenos Aires, como responsable de los asuntos
políticos y militares, pero pronto se convirtió
en el máximo dirigente de la Junta. Garantizó
la libertad de prensa, la integración de indígenas
y blancos en el Ejército y la creación
de una biblioteca pública (hoy Biblioteca Nacional).
Propugnó la libertad de comercio, en contra
del monopolio. Como director del periódico
"La Gaceta de Buenos Aires" fomentó
la difusión de los objetivos revolucionarios
a las provincias y luchó por la total independencia
del territorio argentino como república democrática.
Sin embargo, su radicalismo alarmó a los elementos
conservadores de la Junta y en diciembre de 1810 se
vio obligado a dimitir. Tomó posesión
de un cargo diplomático en Brasil y después
en Gran Bretaña. Fue estadista, político
y escritor.
Falleció
el de marzo de 1811, en alta mar como consecuencia
de habérsele administrado un medicamento nocivo,
que contenía un compuesto de arsénico.
En
la Capital Federal se le ha erigido un monumento,
situado en la Plaza Lorea, obra del escultor Miguel
Blay y Fábregas. |