El
19 de diciembre de 1994 la Asamblea General proclamó
el 17 de junio Día Mundial de Lucha contrae la
Desertificación y la Sequía (resolución
49/115). Ese mismo año, en ese día se había
aprobado la Convención de las Naciones Unidas de
lucha contra la desertificación en los países
afectados por sequía grave o desertificación,
en particular en África. Se invitó a los
Estados a que dedicaran el Día Mundial a sensibilizar
la opinión pública respecto de la necesidad
de cooperación internacional para luchar contra
la desertificación y los efectos de la sequía
y respecto de la aplicación de la Convención
de las Naciones Unidas de lucha contra la desertificación.