Nació
en Palermo, Italia, el 24 de abril de 1877.
Estudió Medicina, a la hora de especializarse
Ingenieros eligió la psiquiatría y la
criminología y se centró fundamentalmente
en el estudio de las patologías mentales.
Su tesis, La simulación de la Locura
-premiada por la Academia de Medicina de París
y ganadora de la Medalla de Oro de la Academia Nacional
de Medicina de Buenos Aires- fue su carta de presentación
como científico descollante. Enseguida obtuvo
un importante puesto en la Cátedra de Neurología
de Ramos Mejía y también pasó
a desempeñarse en el Servicio de Observación
de Alienados de la Policía de la Capital. Tenía
entonces 23 años y ya era un destacado psiquiatra,
sociólogo y criminalista.
Sus trabajos en el ámbito de la psicología
-disciplina de la que fue un gran impulsor- comenzaron
en 1904, cuando ganó por concurso la suplencia
de la Cátedra de Psicología Experimental
en la Facultad de Filosofía y Letras. En 1908
fundó la Sociedad de Psicología y dio
término a su obra Principios de Psicología
que sería el primer sistema completo de enseñanza
de esa materia en el país.
Ingenieros tuvo una gran oportunidad de llevar a la
práctica sus saberes científicos cuando
se hizo cargo del Instituto de Criminología
de la Penitenciaría Nacional de Buenos Aires.
En ese mismo momento ya se había disparado
su faceta sociológica, que tendría un
hito en 1913 con la publicación de La sociología
argentina y que culminaría cuando, terminando
ya la década del 10, vieron la luz los
dos tomos de La evolución de las ideas argentinas.
Ciento cuarenta y cuatro obras escritas por los más
grandes pensadores argentinos formaron la colección
La cultura argentina, esta serie fue editada
por Ingenieros, que más o menos al mismo tiempo
fundó la Revista de Filosofía, un periódico
bimestral guía del pensamiento argentino de
la época durante diez años.
Además de su obra clínica y sociológica,
José Ingenieros fue el responsable de la expresión
filosófica más sistemática e
importante de toda Latinoamérica, sosteniendo
una posición que adhería al positivismo
de principios de siglo.
Siendo aún muy joven se alejó de la
vida universitaria. Murió en Buenos Aires el
31 de octubre de 1925. Era uno de los intelectuales
de mayor peso en la cultura argentina y latinoamericana.
Se le deben numerosos trabajos en el campo de la psiquiatría
y la criminología- fue un importante referente
intelectual de su tiempo en los campos de la filosofía
y la psicología y un gran divulgador de los
más grandes pensadores argentinos. |