| Nació
el 29 de septiembre de 1899, en el seno de una familia
de clase media conformada por su padre Matías
su madre y su hermano Jorge.
Su niñez la vivió junto a su hermano
Jorge, quien era dos años mayor que él,
hasta que a mediados de 1914, con tan solo 16 años
de edad, participa como soldado en la primera guerra
mundial.
Su formación fue en la escuela primaria y después
el gimnasio, que es como aquí la escuela secundaria,
con una orientación hacia las ciencias biológicas,
la filosofía y el latín; esto era común
en Europa. Una vez concluído el gimnasio realizó
el primer año en la carrera de medicina, pero
luego abandonó debido a un accidente. Ese accidente
provocó que Ladislao fuese el primero que empezó,
en Hungría, a ocuparse de todo lo relacionado
con el hipnotismo. Trabajó con hipnotismo en
una clínica de Budapest, y dictó varias
conferencias dedicadas a los médicos. A partir
de entonces fue muy solicitado por los médicos
para que colaborara con las técnicas de hipnotismo,
para lograr efectos analgésicos. En esa época
ganaba tanto dinero con el hipnotismo, que perdió
todo interés por seguir estudiando anatomía
humana, y decidió abandonar sus estudios.
Ese fue el fin de sus estudios formales, y desde ese
momento comenzó a ocuparme de diferentes cosas,
como la grafología y el hipnotismo en la medicina.
Fue despachante de aduana, vendedor y corredor de
automóviles, agente de bolsa e inventor. Por
ese entonces, el 2 de Noviembre de 1930, contrajo
matrimonio con Elsa Isabel Schick. Ese mismo año
inventó una máquina para lavar ropa,
que pudo ser fabricada en serie, y por la cuál
recibió las regalías correspondientes.
Pero su primer invento fue una lapicera a fuente,
que debía llenarse con agua, y que cubría
a una composición sólida de anilinas,
que se van disolviendo parcialmente a medida que corre
el agua. Este invento lo había realizado algunos
años antes (en 1928) inspirado en los trabajos
que había realizado su padre, sin mayor éxito,
con un instrumento para escribir a mitad de camino
entre las lapiceras convencionales y lo que, con el
correr de los años, llegaría a ser el
bolígrafo.
El 16 de Abril de 1932 nace su única hija,
a quien llamarían Mariana.
A los 33 años ya había inventado la
caja automática para automóviles, totalmente
mecánica. Este invento lo pudo realizar gracias
a un amigo gitano que era un excelente mecánico,
y juntos llevaron a la práctica lo que Biro
había concebido sobre un papel.
La patente de la caja automática pudo venderla
a los representantes de la General Motors en Berlín.
En el año 1938 ya había patentado un
modelo rudimentario del bolígrafo en su país,
en Francia y Suiza.
Luego de su estadía en Yugoslavia, se dirigió
a Francia; debido a que un amigo le había brindado
los datos de un financista también húngaro
que residía en París, y que se dedicaba
a los negocios de importación y exportación.
Así fue como conoció a Juan Jorge Meyne,
con quién desarrollaría una profunda
amistad, y con quién se asociaría para
la producción del bolígrafo.
En París trabajó como periodista y pintor,
pero posteriormente, gracias a algunos contactos importantes
con el gobierno francés, el cuál ya
sabía que era inventor, comenzó a trabajar
en los laboratorios del servicio secreto de las fuerzas
armadas. En ese laboratorio se dedicó al desarrollo
de productos químicos, por lo que pudo realizar
grandes progresos, pese a lo accidentado y peligroso
de los experimentos. Trabajó durante mucho
tiempo en un producto incendiario que posteriormente
desarrollarían los americanos. Desafortunadamente,
debido a la caída de Francia tuvo que abandonar
las investigaciones.
Cuando los alemanes invadieron Francia, en ningún
momento dudó en venir a la Argentina, y buscó
la tarjeta de alguna vez el presidente Justo de diera.
Viajó junto a Meyne, su esposa y su hija Mariana;
en un barco español llamado Sevilla y luego
de 21 días de viaje, llega a Buenos Aires,
a mediados del mes de mayo de 1940.
Al poco tiempo, Ladislao, adoptó la ciudadanía
argentina y formó la Compañía
Biro-Meyne-Biro junto con su hermano y Juan Jorge
Meyne.
A partir de 1941 comienza a realizar numerosos experimentos
para perfeccionar el bolígrafo, ya que el mismo
no tuvo gran éxito al principio por tener imperfecciones
en la tinta y por estar mal fabricado.
En 1942 logra conseguir apoyo financiero de Luis Lang
y Herry Martin, pero a fines de 1943 estuvo a punto
de cerrar su empresa, pero gracias a la colaboración
de sus empelados logró solucionar los problemas.
En 1944, Biro vendió la patente norteamericana
a Eversharp-Faber por dos millones de dólares,
y, en Europa, a Marcel Bich (fabricante de los bolígrafos
Bic).
A partir de 1946 preside varias sociedades y compañías,
y además logra hacer viajar a numerosas familias
desde Hungría para que se radiquen en nuestro
país.
En 1981 comienza a trabajar en lo que sería
su último invento, el cual lamentablemente
no pudo concluir, el enriquecimiento del uranio.
A los 86 años, José Ladislao Biro falleció
el 24 de octubre de 1985 en el Hospital Alemán
de Buenos Aires.
La prensa nacional e internacional, recordó
debidamente la labor de este brillante inventor, quién
fuera ampliamente elogiado por las oficinas de Patentes
de los EEUU y de varios países europeo. Biro
había recibido también el reconocimiento
de varias empresas estadounidenses por haber superado
ampliamente con sus investigaciones la labor de gran
número de sus científicos en temas relacionados
con la química de resinas fenólicas,
la micromecánica y la separación de
isótopos.
Pese a ese reconocimiento y a reiteradas invitaciones
para radicarse en los EEUU Ladislao José Biro
permaneció fiel a su patria adoptiva.
Hasta el momento en que enfermó, seguía
investigando con gran tesón, todo lo relacionado
con su último invento, lamentablemente inconcluso
"Una nueva tecnología para el enriquecimiento
del uranio".
Sin
lugar a dudas puede calificarse a Ladislao Biro como
el inventor argentino más importante de nuestra
historia.
Entre sus múltiples y variados inventos sobresale,
sin lugar a duda, la tradicional "birome".
Un producto de uso diario y masivo a nivel mundial.
También por el hecho de haber sido su patentamiento
y lanzamiento comercial desde la Argentina, como prueba
que en este país se pueden realizar emprendimientos
innovadores.
En total ha logrado 32 invenciones, en los más
variados rubros, quizás como reflejo de las
múltiples actividades que realizó en
vida, tales como periodista, hipnotizador, corredor
de autos, agente de bolsa, escultor etc.
Es por ello, que el día de su nacimiento, el
29 de Septiembre de 1899, se festeja en la Argentina,
el "Día del Inventor", en
homenaje a su talento y a su amor por su país
de adopción. |