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Nació
en territorio del Obispado de Tucumán, hoy
Salta.
Fue la Primera Escultora Argentina y Sudamericana,
pionera de la Minería Nacional, Inventora,
Investigadora y Urbanista. Escritora y Precursora
de la Cinematografía y la TV.
Como artista fue laureada con tres premios mundiales
en Francia, Australia y Rusia. Sus desnudos fueron
resistidos, conceptos propios de comienzos del siglo
veinte, lo que la obligó a modificar bocetos
y maquetas, y a cubrir un poco más sus proyectos
antes de llevarlos a la piedra. Y fue puesta en duda
su moralidad, sin asidero alguno. Trabajó especialmente
el mármol de Carrara y el granito.
En nuestro país, esculpió obras de singular
belleza, entre ellas:
La Fuente de las Nereidas. Ésta
fue su obra más famosa, 1900-1910, realizada
en mármol de Carrara y granito rosado, conocida
por los bonaerenses como "La fuente de Lola Mora",
y después de muchas controversias y cambios
de sitios, fue ubicada en la Costanera Sur, frente
al Río de La Plata, siempre en Buenos Aires.
El grupo escultórico del que sería el
Segundo Monumento a la Bandera Argentina, hoy parte
del tercero y definitivo, erigido en la Ciudad de
Rosario Provincia de Santa Fe.
En la Provincia de Jujuy: las estatuas de La
Justicia, El Progreso, La Paz y La Libertad (emplazadas
alrededor de la Casa de Gobierno) El Trabajo (frente
a la estación ferroviaria) y Los Leones (en
Ciudad de Nieva).
- Estatua del Dr. Facundo de Zuviría (Jardines
de Lola Mora, Parque San Martín, Ciudad Salta).
-Algunas de las obras fundidas en bronce para el Monumento
20 de febrero (Ciudad de Salta) se realizaron en París,
bajo su supervisión artística.
En la localidad de El Tala (Departamento La
Candelaria, Salta) está su Casa Natal declarada
Monumento Histórico Nacional y en el
Cementerio de dicho Municipio, la primera lápida
de que es autora, erigida en memoria de Don Facundo
Victoriano Zelarayán (primer jefe de la estación
ferroviaria de la localidad).
- También existen obras de su autoría,
en las Provincias de: Tucumán, San Luis, San
Juan, Córdoba, Mendoza, Corrientes, Buenos
Aires y Capital Federal.
Lola Mora había llevado a cabo su trabajo sin
percibir por él más que el gasto ocasionado
por la compra de los materiales. Un mes después
de la inauguración, el Concejo Deliberante
votaba la suma de diez mil pesos que debían
entregarse a la escultora en calidad de "premio"
por su trabajo. Reconocimiento tardío y escaso
a sus largos desvelos, dictado seguramente por la
repercusión popular y periodística a
su labor.
Y sus últimos años vivió en una
extrema pobreza, hasta que poco antes de su muerte
se le aprobara una pensión que no pudo disfrutar.
Sus obras pueden encontrarse en distintos lugares
de Argentina: en Jujuy, en Tucumán, en Santa
Fe, en Buenos Aires. |