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Teresa
de Calcuta nació en Albania el 27 de agosto
de 1910. Antes de tomar los hábitos se llamaba
Agnes Gonxha Bojaxhiu, pero ya a los 18 años
ingresó en la orden de Nuestra Señora
de Loreto, en Irlanda.
En 1950 fundó su propia orden, cuyos miembros,
además de los tres votos básicos de
pobreza, castidad y obediencia, asumen un cuarto voto:
servir a los pobres.
En numerosas ocasiones recibió regalos de personalidades
del mundo entero. Todo lo utilizó para ayudar
a los más pobres. Incluso, el dinero que obtuvo
cuando ganó el premio Nobel de la Paz, en 1979.
Fue el ángel bueno de los pobres, de los moribundos,
de los chicos sin hogar ni pan, de la India y de todo
el mundo. Fundó la congregación de las
Hermanas de la Caridad, que tiene casas en casi todas
las naciones, también en la Argentina.
Sus hermanas se dedican a los más desheredados
de los desheredados, y también a los que están
muy enfermos, al borde de la muerte, ayudando a aliviar
sus sufrimientos. Y lo hacen todo por amor porque
en cada vagabundo, en cada chico con hambre, ven a
Cristo.
Su
vida se apagó el 5 de septiembre de 1997, pero
su obra extraordinaria continúa hoy en los
cinco continentes, porque en todas las casas de su
congregación reina la misma alegría
y amor a los humildes.
Estos
son algunos de los dictados de la madre Teresa a sus
hermanas:
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"Recibimos todo gratuitamente, damos todo
gratuitamente, sólo por amor a Dios.
Nuestra vida de pobreza es tan necesaria como
nuestro trabajo mismo."
- "El dinero sólo puede comprar
cosas materiales, como alimentos, ropas y vivienda.
Pero se necesita algo más. Hay males
que no se pueden curar sólo con dinero...
sino sólo con amor."
- "Cuando nos encontremos con el prójimo,
hagámoslo con una sonrisa... porque una
sonrisa es el comienzo del amor." |
2002
El Vaticano decide beatificar a la Madre Teresa de
Calcuta al comprobar su milagro: curar el cáncer
de una mujer india. |