La
MADRE TERESA de Calcuta, a cinco años de
su desaparición física, sigue estando presente
en la vida de millones de personas en toda la Tierra y
ahora la Congregación para la Causa de los Santos
-una institución creada por la Iglesia Católica
para chequear si los presuntos milagros de los candidatos
a santos son reales- aprobó ayer un milagro post
mortem de la Madre Teresa de Calcuta, dictamen que abre
las puertas a la beatificación de esta monja que
dedicó su vida a ayudar a los más pobres
del mundo. El milagro ocurrió en la India, tras
la cura en 1998 de un tumor estomacal de una mujer india
de 34 años, sin que la ciencia pudiera dar una
explicación médica.
A la mujer, devota de la Madre Teresa, le colocaron en
el abdomen una medalla que había pertenecido a
la monja. Era el 5 de setiembre de 1998, un año
exacto después de su muerte.
Tras
esta aprobación por parte de la Congregación
que preside el cardenal José Saraiva Martins, falta
la lectura del decreto y la firma del papa Juan Pablo
II, que se realizará, presumiblemente, el próximo
diciembre.
Una
vez cumplidos estos trámites, en fecha sucesiva
se anunciará el día de la beatificación,
la que, según dijeron fuentes oficiales vaticanas,
se realizaría en la primavera del 2003.
El
proceso de beatificación de la Madre Teresa de
Calcuta, fallecida en 1997 a los 87 años, comenzó
dos años después de su muerte gracias a
una dispensa de Juan Pablo II, gran admirador de sus virtudes
humanas y espirituales, para no tener que esperar a que
transcurrieran cinco años desde su fallecimiento,
como establece el Derecho Canónico.
