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Nació
en Buenos Aires el 11 de julio de 1865.
En 1882, recibió el diploma de maestro normal
e, inmediatamente, comenzó a dictar clases
en la Escuela Normal de Profesores. En 1884, fue designado
director de escuela, en un establecimiento de Balvanera
(en la Capital Federal). En el año siguiente
ingresó al plantel docente del Colegio Nacional.
Creó la cátedra de Pedagogía
en la Escuela gratutita de Subprefectos y Ayudantes.
Teniendo sólo 20 años de edad, ya se
destacaba como conferencista y como columnista en
las más importantes revistas educativas de
Buenos Aires.
En 1887, fue nombrado director de la Escuela Superior,
y en 1889, fue delegado del Consejo Nacional de Educación
a la Exposición Internacional de París.
En ese viaje a Europa, Pizzurno debió además
visitar y estudiar las formas pedagógicas utilizadas
en los establecimientos educativos del Viejo Continente.
Esta investigación se reflejó en numerosos
informes y monografías, que luego fueron publicadas
por el Consejo Nacional de Educación.
En 1890, creó y dirigió el Instituto
Nacional de Enseñanza Primaria y Secundaria.
En 1891, fue designado también titular de la
Cátedra de Castellano de la Escuela Normal
de Profesores.
Dos años después, junto a Alfredo Ferreira,
creó la revista pedagógica La Nueva
Escuela, en la cual publicó sus ideas de renovación
de la enseñanza en todos los niveles educativos.
Muchas de estas ideas se vieron plasmadas en la práctica
poco tiempo después, cuando, por ejemplo, se
impusieron las clases de educación física
en todas las escuelas del país, en 1893.
En 1897, pasó a integrar la comisión
encargada de renovar los programas de estudios de
las escuelas de Capital. Al año siguiente,
fue nombrado por el Consejo Nacional de Educación,
inspector de los colegios nacionales, escuelas normales
e institutos especiales de la Nación. En 1900,
fue ascendido a Inspector General de la Enseñanza
secundaria, normal y especial.
En 1902, presentó ante el Ministerio de Instrucción
Pública un informe en el que recopilaba todos
los métodos de enseñanza y planes de
estudio desarrollados en el país hasta esa
fecha, a la vez que proponía numerosos cambios
en la metodología pedagógica y en las
formas de enseñanza.
Posteriormente, en 1904, fue interventor de varias
escuelas normales del interior del país (en
Santiago del Estero, Córdoba, Catamarca, etcétera)
y fue profesor del Instituto de Profesorado Secundario
y del Colegio Nacional del Noroeste, cargos que abandonó
en 1905, cuando fue nombrado Inspector Técnico
General de la Enseñanza.
Posteriormente, Pizzurno ocupó distintos cargos
relativos a la gestión educativa en el ámbito
nacional y provincial, y desarrolló una vasta
trayectoria como conferencista y ensayista. De estos
trabajos surgieron muchas de sus obras escritas: Pininos,
un texto de lectura para escuelas primarias (1922);
tres tomos de los Textos de lectura corriente; Consejos
a los maestros (1906); La educación común
en Buenos Aires (1910); El Instituto Superior Nacional
de Educación Física (1914); El profesor
secundario (1915); Vacíos de la educación
primaria (1916); La escuela y el progreso social (1928);
Educación General (1938), entre otras.
Pablo Pizzurno murió en Buenos Aires el 24
de marzo de 1940. Era considerado entonces, como en
la actualidad, uno de los más destacados educadores
del país, y un renovador de la enseñanza
básica de la Argentina.
Fuente:
gran parte de la información presente en esta
página fue extraída de http://www.unq.edu.ar/iec/ameghino/biografias/pizzu.htm |