El
Regimiento de Granaderos a Caballo entra en la historia de la Patria al mismo
tiempo que su ilustre creador el General San Martín.
El
16 de marzo de 1812 marca el momento en que el Libertador, apenas llegado al
suelo natal, inicia su obra con la creación de una unidad modelo, que sería su
predilecta y que justificaría siempre, con creces, la confianza y el orgullo de
su Jefe.
Sabía
el General San Martín que la grandiosa empresa de la libertad de América
requería soldados apasionados por la Patria y el deber, seleccionados y
disciplinados austeramente, orgullosos de su Regimiento, conscientes de su
propio valor, poseedores de un alto sentido de la responsabilidad y de la
dignidad humana. Soldados tales que constituyeran ejemplo sobre el cual moldear
el tipo de un Ejército capaz de acometer los mayores esfuerzos.
Así
crecieron los Granaderos a Caballo que desde Buenos Aires a Quito, sembraron a
lo largo del camino con sangre y con valor, los ideales de libertad y soberanía
de los pueblos que habían surgido en los días de Mayo, a través de un decenio
de constantes luchas.
Desde
el 03 de febrero de 1813, en el combate de San Lorenzo, su bautismo de fuego:
120 Granaderos enfrentaron con derroche de valor y sin límites a 250 bizarros
españoles. En dicho combate pierde la vida el Sargento quien arriesgó su vida
para salvar la del Gran Capitán, quien fue mal herido, hasta Ayacucho en 1824,
el Regimiento combatió en todos los teatros de operaciones en que se luchó por
la libertad y seis países americanos supieron de su valor y disciplina. En este
lapso actúa en veinte campañas, sus efectivos participaron en ciento diez
acciones de guerra y conquistaron 22 condecoraciones. Nuestro país le confirió
los títulos de Benemérito de la Patria en Grado Eminente y a su vez Colombia
los designa Benemérito en Grado Eminente.
En
enero de 1817 el Regimiento, formando parte del glorioso Ejército de los Andes,
bajo las órdenes del Coronel Zapiola inicia la gran hazaña de atravesar la
Cordillera de los Andes y libertar a Chile. El mismo año el triunfo de
Chacabuco corona sus esfuerzos.
En
1822, en el combate de Riobamba, donde Lavalle agrega una página más de gloria
al ya extenso historial de los Granaderos, logrando la victoria.
En
agosto de 1824 se define la Independencia del Perú. en la Batalla de Junín,
donde “Granaderos de Colombia”, “Granaderos de los Andes” y “Húsares de
Colombia”, compiten con valor y arrojo, cubriéndose de heridas y gloria. En
diciembre, con la derrota y rendición de las fuerzas españolas en la Batalla de
Ayacucho, se cumple así el vaticinio y anhelo del Gran Capitán. Liberado Perú,
América es libre.
Tal
fue el Regimiento de Granaderos, su historia es la de la Patria misma y su
trayectoria está unida indisolublemente a la libertad del continente. Así ha
podido decirse que es "la más alta personificación de la gloria militar en
América" y "que con sus hechos de armas dejó trazado a su paso una
este la luminosa de triunfos tan señalados, de victorias de tanta importancia,
que no hay, aún hoy, en la historia de todas las fuerzas militares de las
diferentes naciones que forman el mundo americano, unidad orgánica alguna que
ostente un historial de servicios análogos".
En
enero de 1826 se cierra el ciclo glorioso y regresan a Buenos Aires los restos
del Cuerpo después de 11 años de lucha, al mando del Coronel Bogado, quien fue
el último Jefe del Regimiento de la primera época. Sus armas, se depositaron en
el cuartel del Retiro de donde un día las habían tomado para iniciar la gesta,
se guardaron en una sencilla caja de madera en la que se colocó en bronce, esta
simple pero elocuente inscripción: "Armas de los Libertadores de Chile,
Perú y Colombia". El Regimiento "que nunca fue rechazado y cubrió de
laureles a la Patria, había hecho honor a las palabras de su glorioso Jefe
"de lo que mis Granaderos son capaces sólo yo sé; quien los iguale habrá,
quien los exceda no".
A
principios de siglo, el General PABLO RICHIERI, de su propio puño, en un
documento que se atesora en el Museo de la Unidad, escribió el borrador del
decreto de recreación del Regimiento que se promulgó con fecha 29 de mayo de
1903, con la firma del Presidente ROCA.
La
unidad volvió a utilizar el histórico uniforme que dispusiera su fundador y un
tiempo después en el año 1907 y durante la Presidencia del Doctor FIGUEROA
ALCORTA se le confirió la función de ser escolta presidencial, denominándoselo
como Regimiento Nro 1 Granaderos a Caballo hasta que el Presidente ROQUE SAENZ
PEÑA en 1909 resolvió que mantuviera su designación original.
El
cuerpo tuvo asiento provisorio en Campo de Mayo, en el Regimiento 8 de
Caballería luego sigue a éste a Ciudadela, donde permanecería hasta la
finalización de la construcción de un nuevo edificio que tendría lugar sobre la
barranca del Plata, sitio donde se construyó un edificio en una variante del
Art Nouveau francés. Esto constituía una verdadera revolución estética en el
mundo de fines del siglo XIX y comienzos del presente. Es una confirmación del
cuidado puesto en la concepción de la obra, pues se eligió un estilo
arquitectónico de vanguardia, en pleno auge, cuya elegancia despojada de
adornos excesivos, se prestaba para una obra militar.
En
esta segunda época el Regimiento de Granaderos ha visto transcurrir casi un
siglo de su existencia y ha sido testigo activo de los principales episodios
políticos y militares que jalonaron la historia moderna de la Argentina.
Por
decreto del Poder Ejecutivo Nacional 1109 de fecha 24 de octubre de 1997 es
declarado Monumento Histórico Nacional a las instalaciones del cuartel de
Palermo del Regimiento de Granaderos a Caballo "General San Martín",
incluyendo a los edificios, jardines, y la barranca sobre la avenida Luis María
Campos, convirtiéndose así en el PRIMER Cuartel del Ejército Argentino que
merece tan alta distinción.
El
Regimiento de Granaderos a Caballo "General San Martín", es el
Regimiento Escolta Presidencial de la República Argentina, teniendo vinculación
de dependencia de la Guarnición
Fuente:
Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín.