CRUCE DE SAN MARTIN

San Martín. Cruzando datos…

Solo datos

«Todo es número» es una expresión atribuida a Pitágoras. Y si bien el oriundo de la Isla de Samos sobre el Egeo griego, lejos estaba (allá por el siglo VI) de imaginarse lo que sucedería varios siglos después por estos costados del mundo, dicha expresión, nos puede resultar útil para inferir y deducir, casi sin ningún tipo de comentarios teóricos ni análisis socio – políticos, la relevancia de la histórica gesta sanmartiniana y todo lo que implicó el heroico Cruce de Los Andes organizado desde Mendoza por el Gobernador San Martín. En fin, solo datos. Para comparar y pensar.

 

  1. A principio de 1815 (dos años antes de partir) San Martín escribe una proclama: «tengo 130 sables arrumbados en el cuartel de Granaderos a Caballo, por falta de brazos que los empuñen…».
  1. Al momento de partir el ejército libertador estaba formado por un total de 5.424 integrantes. Compuestos por 3 generales, 28 jefes mayores, 207 oficiales, 15 empleados administrativos, 3.778 soldados de tropa y 1.393 civiles encargados de la maestranza y logística que llevaba los víveres y artillería.
  2. El ejército español contaba desde el límite norte del Virreinato del Perú hacia sur con más de 70.000 soldados. Solamente en la Capitanía General de Chile con 6.050 y en el Virreinato del Rio de la Plata con 17.000 milicianos, más algunas tropas «regulares». Síntesis proporcional: 13 a 1.
  3. Los civiles iban en su totalidad montados. Entre ellos: 120 barreteros de minas que facilitarían el tránsito por los pasos, 25 baquianos y 47 miembros de sanidad para conformar el hospital de campaña creado por Paroissien.
  4. Mendoza aportó 3.000 personas al grueso del ejército sobre un total de 12.000 habitantes. (1/4 de su población; la amplísima mayoría hombres adultos). La mujer mendocina (por ende) asume la responsabilidad económica y social de la provincia.
  5. Las 2/3 partes de aquellos soldados (3.778) eran negros. Es decir: 2.500 aproximadamente. Únicamente fueron repatriados con vida 143.
  6. El presupuesto económico y financiero de gastos de la organización se triplicó en casi 2 años, pasando de casi 10.000 pesos mensuales (mediados de 1815) a casi 40.000 pesos mensuales desde finales de 1816 hasta la partida. El gran costo lo asumieron los mendocinos.
  7. Los traficantes en vinos y aguardientes abonaron, por propia iniciativa, un derecho de extracción calculado en 2.300 pesos mensuales. El gremio de carreteros aportó una contribución voluntaria de un peso por cada viaje de carreta.
  8. Durante 1815 las minas de Pismanta y Huayaguaz proveyeron 27 quintales de plomo y gran cantidad de azufre. Las de Uspallata produjeron plomo y plata. De este modo se lograron extraer de Cuyo los elementos para la fabricación de pólvora y los metales para alimentar las fraguas de fray Luis Beltrán.
  9. La gesta libertadora poseía 21 cañones, (2 obuses de 6 pulgadas, 7 cañones de batalla de 4 pulgadas, 9 cañones de montaña, 2 cañones de hierro y 2 cañones de 10 onzas), además de 2.000 tiros de cañón, 1.129 sables y 5.000 fusiles de bayoneta. Los cañones obús pesaban más de 1.000 kilogramos. (Ejemplo: pesaban algo más que una vaca o un Fiat 600). Necesitaban 2 mulas y 10 hombres para trasladarlos «a la rastra».
  10. El ejército español contaba con una artillería pesada desde Perú a Chile de más de 700 cañones.
  11. El ejército libertador contó con un soporte extra de 1.600 caballos y 9.281 mulas. (7.359 de silla y 1.922 de carga). Un mulo puede transportar una carga de 150 kg. Y recorrer diariamente de 20 a 98 km.
  12. Promedio de avance del ejército libertador por día: 28 km.
  13. Altitud promedio del cruce cordillerano: 3000 msnm. Altitud máxima: más de 4500 msnm.
  14. Diferencia térmica diaria promedio de 45 °C, entre la temperatura más elevada del día (30 °C) y la temperatura más baja de la noche (-15 °C).
  • La organización tuvo un frente de operaciones de 800 kilómetros entre la columna extrema del norte en La Rioja y la del sur en Malargüe.
  1. La base de la alimentación del ejército fue el «valdiviano»: base de carne seca (charqui) machacado, grasa, rodajas de cebolla cruda, ajo y agua hirviendo. Muy rica en calorías. La cebolla y el ajo contrarrestan el apunamiento. Se pueden llevar en el morral. No generan peso. Sirven también de alimento a mulas y caballos.
  • Las columnas que llevaban los víveres iban a retaguardia. Entre otros víveres trasladados: 4 toneladas de charqui y galletas de maíz.
  • Las mulas del ejército transportaron 113.000 litros de vino mendocino. 1.113 mulares cargaron 10 litros de vino cada una, en dos bordelesas de 5 litros a cada costado. Más un promedio de 30 kilos más de otras provisiones.
  1. Además se llevó aguardiente para disminuir el frío nocturno. También 600 reses para la provisión de carne fresca, 400 kg de queso y 100 barriles de ron (cada barril: 40 litros).
  • La arroba era la doble medida del momento: Una arroba (hoy tan de moda;@) correspondía a 12 kg. y/o 16 litros.
  1. El soldado debía consumir más de 3.000 calorías diarias. Además de obligatoriamente beber por día 3 litros de agua y ½ litro de vino
  2. Como no habían cantimploras: 8.000 cuernos de vaca se adecuaron para la ocasión (2 por soldado).
  3. Se llevaron 5.000 ponchos de San Luis, más de 10.000 frazadas, 1.000 pellones de oveja y más de 20.000 mantas de franela. Los animales también se cubrían con mantas.
  4. Para tomar magnitud de lo realizado por el ejército libertador de San Martín es oportuno compararlo con la gesta de Napoleón al cruzar los Alpes.
  • No existen localidades intermedias entre Mendoza y Chacabuco (Chile). Es una zona árida, sin ningún tipo de recursos y los senderos de máxima altura por donde transita el ejército sanmartiniano son de 1 metro de ancho. Atraviesa 5 cadenas montañosas, con alturas de hasta 4.500 metros de altura y no puede llevar carros o rodados. Debe atravesar un ancho de montaña de 350 kilómetros.
  • Mientras que Napoleón atravesó un ancho de montaña de 100 km. con alturas máximas de 2.500 metros, por caminos regulares, a la vera de poblaciones, lo que les permitió casi no llevar provisiones y trasladar todo en rodados. El cruce napoleónico duró solo 5 días.
  • Napoleón persigue un objetivo imperial y conquistador. San Martín un fin libertario.
  1. Heroico: A los 4 días de terminar el cruce, tras 21 días de viaje, se obtiene el triunfo de Chacabuco. San Martín le escribe a Pueyrredón:
    «Excelentísimo Señor:Una división de mil ochocientos hombres del ejército de Chile acaba de ser destrozada en los llanos de Chacabuco. Seiscientos prisioneros entre ellos treinta oficiales, cuatrocientos cincuenta muertos y una bandera que tengo el honor de dirigir es el resultado de esta jornada feliz con más de mil fusiles y dos cañones. La premura del tiempo no me permite extenderme en detalles, que remitiré lo más breve que me sea posible. En el entretanto, debo decir a V. E., que no hay expresiones como ponderar la bravura de estas tropas: nuestra pérdida no alcanza a cien hombres. Estoy sumamente reconocido a la brillante conducta, valor y conocimientos de los señores brigadieres don Miguel Soler y don Bernardo O’Higgins.Dios guarde a V. E. muchos años. Cuartel general de Chacabuco en el campo de batalla, y febrero 12 de 1817. Excelentísimo supremo director del Estado».

Prof. Gustavo Capone