Se realizó el taller de cortos “Abrí los ojos porque el amor no es ciego”

doaite_cortos3Estuvo a cargo de la Subdirección de Políticas Socioeducativas de DOAITE, como previa al concurso que se propone para plasmar las voces de los alumnos sobre la prevención de violencia en el noviazgo.

La Subdirección de Políticas Socioeducativas, perteneciente a la Dirección de Orientación y Apoyo Interdisciplinario a las Trayectorias Escolares, de la Dirección General de Escuelas, realizó el lunes 27 de agosto el primer taller de cortometrajes “Abrí los ojos porque el amor no es ciego”, como previa al concurso que se propone para plasmar las voces de los alumnos sobre la prevención de violencia en el noviazgo.

doaite_cortos2Del taller participaron alumnos de escuelas que tuvieron la oportunidad de presenciar la obra de teatro “Por amores… sin violencia” a cargo del elenco Ciudadanos.

A través de esta iniciativa se orientó a los estudiantes a conocer, reconocer e integrar la tecnología con que disponen, personal o institucional, para poder utilizarlas en favor de la filmación y edición de los cortos.

La referente del programa, Nora Santos, explicó que “el objetivo principal fue que vivieran la experiencia de organizarse para realizar un corto, lo complejo que es el proceso de tener una idea y concretarla en acciones afines, y conversar y discutir respetuosamente en un marco profesional, sin que lo personal interfiera negativamente en el grupo”.

doaite_cortos1Desde el programa se busca priorizar el éxito del proyecto en general por sobre las visiones particulares, sin que esto afecte a ningún miembro del equipo. “Entender” y “Descubrir” que el cine es un concepto “colectivo”, netamente grupal, donde todos sus integrantes son esenciales para la película, donde cada uno se sienta parte de un logro completo y armonioso y que el cortometraje represente las voces de todo el grupo.

En ese sentido, se pretende que el éxito del proyecto no sea solo el corto, ni su calidad técnica sino, por el contrario, el feliz proceso vivencial de todas las etapas del hecho cinematográfico, que, aunque por momentos conflictiva y dificultosa, hayan aprendido en conjunto a sortear las adversidades, de manera que, con o sin tecnología, garantizar un proceso feliz de aprendizaje en todo el recorrido del programa.

Fuente: Prensa DGE