Batán de Tejeda

Batán de Tejeda
Ilustración: Marcelo Marchese

Corría el año 1816 y el General San Martín aceleraba los preparativos para la campaña libertadora. Faltaba en esos momentos un detalle fundamental: el vestuario de la tropa. Este debía reunir las condiciones necesarias para asegurar la marcha a través de la cordillera, sin problemas para los soldados.

El proceso para obtener el vestuario comprendía tres etapas: conseguir los paños, acondicionarlos y confeccionar la ropa. La tenacidad del Libertador y la persistencia en sus proyectos hizo que todo se concretara en la forma deseada.

Con respecto a las telas debemos decir que la industria cuyana no producía los paños más adecuados. Las bayetas y picotes que se tejían en San Luis no tenían la consistencia suficiente. No obstante, proporcionaban la materia prima. El problema consistía en abatanar esos paños. El gobierno comenzó a buscar personas que pudieran tomar a su cargo la tarea, y encontró a Andrés Tejeda, vecino de Panquehua, molinero de oficio y mecánico. Poseedor de varios conocimientos, construyó ingeniosos aparatos de su invención. Se puede afirmar de él que fue un precursor de la aviación, pues buscaba la forma de hacer volar a los hombres y con ese anhelo y después de varios ensayos, falleció al pretender realizar una prueba de vuelo, arrojándose desde la cornisa del templo de Santo Domingo en un aparato que semejaba alas, recubierto con plumas.

La documentación existente en el Archivo Histórico de Mendoza, da cuenta del dinero invertido en el “molino del Estado”, cuyos trabajos de reacondicionamiento estuvieron a cargo de Tejeda. La maquinaria del molino fue adaptada para abatanar los paños. Gracias a este invento, las telas pudieron engrosarse y luego, teñidas de azul, se utilizaron para la confección de los uniformes.

En cuanto al sitio donde estuvo ubicado el histórico batán, el Poder Ejecutivo Nacional, mediante Decreto Nº 5.135/51 declaró lugar histórico el perteneciente a la propiedad de Dn. Ángel Correas, en el distrito de Panquehua, donde existía un molino, sobre la actual calle Almirante Brown. Más de treinta años después, Juan Draghi Lucero expuso una nueva teoría sobre el particular, sosteniendo que el molino utilizado para los trabajos arriba mencionados estuvo ubicado en la calle Cnel. Díaz, por donde pasa una hijuela. La falta de documentación que avale esta hipótesis obliga a presentar las dos versiones, hasta tanto datos irrefutables arrojen luz definitiva sobre la cuestión.


Fuente: Gobierno de Mendoza. Dirección de Patrimonio, Museos y Bibliotecas. Archivo histórico. Monumentos y lugares históricos relacionados con la gesta Sanmartiniana. Serie: Investigaciones – Nº 4. Mendoza. 1990
Ilustración: Marcelo Marchese “Los hombres de San Martín: Molinero Tejeda


Publicado en www.mendoza.edu.ar - Por posibles modificaciones y/o actualizaciones, consultar sitio de origen