La iniciativa reunió a alumnos de escuelas técnicas y universidades para diseñar soluciones vinculadas con la gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE). Las propuestas serán sistematizadas por el equipo organizador como insumo para continuar fortaleciendo las políticas públicas vinculadas con la economía circular.
Con la participación de más de 60 estudiantes de las escuelas Capitán José Daniel Vázquez, 4037 Homero Manzi, 4-029 General San Martín y del Instituto de Educación Superior (Insutec), se realizó en el Centro de Congresos y Exposiciones Emilio Civit el primer Hackathón de Minería Urbana, una iniciativa del Ministerio de Energía y Ambiente, a través de la Dirección de Minería, que buscó promover la innovación, la economía circular y el desarrollo de soluciones para la gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE).
La apertura estuvo encabezada por la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, junto al director de Minería, Jerónimo Shantal, quienes destacaron la importancia de incorporar a las nuevas generaciones en la búsqueda de soluciones para uno de los principales desafíos ambientales vinculados al crecimiento del consumo tecnológico.
Durante la apertura, Latorre invitó a los estudiantes a pensar propuestas innovadoras para un problema cada vez más presente en la sociedad: «Escriban como si pudiesen lograr lo que se propusieran. Después nos podremos sentar a encontrar la forma de hacerlo realidad. Sean disruptivos, sean innovadores, porque eso es lo que hace falta”, señaló.
La ministra explicó que la minería urbana propone una nueva mirada sobre los recursos minerales presentes en los aparatos eléctricos y electrónicos que llegan al final de su vida útil y agregó: «La minería urbana no consiste en extraer nuevamente recursos primarios, sino en aprovechar aquellos materiales que ya fueron utilizados y que, con un tratamiento adecuado, pueden volver a tener valor. Lo que hoy puede convertirse en un pasivo ambiental también puede transformarse en un activo para la economía circular».
Además, destacó que este tipo de iniciativas permite comprender la estrecha relación entre la minería, la energía y la vida cotidiana. «Todo lo que usamos depende de la energía y de la minería. Una vez que somos conscientes de eso, también nos hacemos responsables de cómo aprovechamos esos recursos y de cómo capturamos el mayor valor posible de aquello que utilizamos para vivir mejor», sostuvo.
Por su parte, Shantal remarcó que la minería urbana representa una oportunidad para reincorporar minerales a la cadena productiva y generar nuevas soluciones a partir de recursos que ya existen.
«Muchas de las transformaciones que hoy parecen naturales surgieron de personas que se animaron a pensar diferente. Hoy ustedes tienen esa oportunidad: imaginar mecanismos que permitan reutilizar materiales, incorporarlos nuevamente al sistema productivo y generar un impacto positivo para el ambiente y para las próximas generaciones», expresó.



Cuatro desafíos para construir soluciones
La jornada comenzó con una presentación de la Asociación Civil Traperos de Emaús Mendoza, organización dedicada a la recuperación y reutilización de residuos, que compartió su experiencia en el tratamiento de RAEE y el impacto ambiental y social de esta actividad.
Luego, los participantes trabajaron en equipos sobre cuatro desafíos vinculados con la logística de los residuos electrónicos, el desarrollo social, la legislación vigente y las estrategias de comunicación y concientización ciudadana.
El coordinador del Área de Desarrollo Sostenible de la Dirección de Minería, Javier Frías, explicó que cada grupo contó con el acompañamiento de moderadores para desarrollar propuestas creativas e innovadoras, que posteriormente fueron evaluadas por un jurado integrado por representantes del Ministerio de Energía y Ambiente y organizaciones especializadas en recuperación de residuos electrónicos.
«Además de la creatividad, uno de los aspectos centrales que evaluamos es la viabilidad de las propuestas. Buscamos ideas que puedan transformarse en soluciones concretas para mejorar la gestión de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos», afirmó.
Aprender para transformar
La docente Rocío Fabiola Marra, de las escuelas técnicas Homero Manzi y Capitán José Daniel Vázquez, destacó el valor pedagógico de este tipo de experiencias, especialmente por tratarse de una temática aún poco conocida.
«Hay mucho desconocimiento sobre los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos. Nosotros mismos tuvimos que investigar para participar y descubrir cómo funcionan los sistemas de recuperación y reciclaje. Es muy importante que los estudiantes desarrollen pensamiento crítico e investiguen más allá de las herramientas tecnológicas», sostuvo.
Los estudiantes también valoraron la posibilidad de aplicar los conocimientos adquiridos en el aula a problemáticas reales.
Agustín, alumno del Colegio Capitán José Daniel Vázquez, señaló que el hackathón permitió comprender el impacto ambiental que generan estos residuos y la importancia de darles un tratamiento adecuado.
«Como técnicos químicos conocemos muchos materiales y compuestos, pero no siempre analizamos qué sucede cuando dejan de utilizarse. Esta experiencia nos ayuda a entender esa otra parte y a pensar soluciones”, afirmó.
En tanto, Lautaro, también estudiante de esa institución, destacó que la minería urbana puede contribuir a reducir la extracción de nuevos recursos mediante la recuperación de materiales presentes en los residuos electrónicos. Y dijo: «Estamos empezando a generar mayor conciencia desde nuestra generación. Tenemos que investigar más sobre el origen de estos materiales y encontrar formas de reutilizarlos para cuidar el ambiente».




Economía circular con impacto social
La jornada contó con la participación de dos organizaciones referentes en la gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos en Mendoza: la Asociación Civil Traperos de Emaús Mendoza y Reciclarg, que integró el jurado encargado de evaluar las propuestas elaboradas por los estudiantes.
Durante la apertura, representantes de Traperos de Emaús compartieron su experiencia en la recuperación de RAEE y destacaron el impacto social que genera esta actividad: «A través de la recuperación de los RAEE podemos brindar soluciones a muchas personas. No buscamos únicamente un resultado económico, sino también cuidar el ambiente y generar oportunidades para la comunidad».
Fundada en 1989, Traperos de Emaús trabaja en la recuperación y reutilización de materiales como electrodomésticos, muebles, ropa y residuos electrónicos, promoviendo la inclusión social mediante el trabajo y la capacitación.
Por su parte, Reciclarg aportó su experiencia técnica en la evaluación de las propuestas desarrolladas durante el hackathón. La empresa mendocina, especializada en la gestión integral de residuos eléctricos y electrónicos, impulsa un modelo de economía circular basado en la recuperación, clasificación, tratamiento, reutilización y transporte seguro de RAEE, además del desarrollo de puntos limpios, programas de capacitación y soluciones para empresas e instituciones. Su modelo de triple impacto integra las dimensiones ambiental, económica y social, promoviendo que los residuos electrónicos dejen de ser un pasivo para convertirse en nuevos recursos.
Las propuestas elaboradas durante el hackathón serán sistematizadas por el equipo organizador como insumo para continuar fortaleciendo las políticas públicas vinculadas con la economía circular, la minería urbana y la gestión sostenible de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos en Mendoza.



Fuente: Ministerio de Energía y Ambiente


