practicas docentesBajo el lema “Educar, formar, dedicarse a enseñar aprendiendo”, el Instituto de Formación Docente y Técnica N° 9-006 “Profesor Francisco Humberto Tolosa”, de Rivadavia, plantea sus prácticas docentes como instituto formador, y, en ese aspecto, una de sus principales certezas es la necesaria relación dialéctica con los espacios comunitarios y culturales que forman parte de nuestros escenarios y que, por su problematicidad y complejidad, se tornan sitios con características singulares y particulares para su abordaje, análisis y diseño de intervenciones en el campo de la práctica profesional docente de la formación inicial. 

Hace 14 años que se propone ampliar el concepto de “espacios de práctica profesional docente”, y así fue que se asumió desde el diseño de un proyecto pedagógico de gran contenido y valor social, que el docente que en formación debía ser un artista capaz de dibujar y crear “aulas” o espacios de enseñanza y aprendizaje en cualquier contexto sociocultural, no solo en una escuela.

Como parte integrantes del instituto, eligen diferentes espacios de su comunidad, tales como el salón de un barrio, una plaza, un merendero, un comedor, un hogar de menores, un hogar de adultos mayores, un club social, como posibles sitios de formación docente en el campo de la Práctica Profesional.

Consideran, además, que los estudiantes de la formación docente necesitan construir sus identidades profesionales inscriptos en la complejidad y en el dinamismo propio de las prácticas sociales y culturales, con su proyectos de intervención se proponen formar educadores con gran sensibilidad y un profundo y genuino compromiso social, con capacidad de sentirse actores sociales claves que asuman el derecho y el deber de aportar hacia la construcción de una trama social más justa.

Hace 14 años, desde el espacio de Práctica Profesional Docente I del Profesorado de Educación Primaria, eligen como destinatario de sus acciones al Barrio San Isidro Sur del departamento de Rivadavia. Allí se encuentra un salón situado en un barrio caracterizado por una dolorosa vulnerabilidad y fragilidad social, donde funciona un comedor y merendero.

Los estudiantes asisten un día a la semana, acompañados por su profesora de Práctica, y allí se realizan diversas tareas que comienzan desde la higiene de manos, momento de compartir la merienda con niños, padres, madres y adultos mayores, y, luego, hasta el despliegue de una intervención didáctica con sentido lúdico-recreativo.

Se eligen saberes socioafectivos ligados a hábitos, actitudes, emociones, valores, y, a través de una estrategia didáctica, como dramatizaciones, lectura y representación de textos literarios como cuentos, fábulas, leyendas, poesías, la realización de juegos, diseño de materiales colectivos, se apunta a su abordaje, desarrollo y construcción.

También es importante mencionar que en estas prácticas se llevan adelante otros proyectos pedagógicos como apoyo escolar para niños y adolescentes con trayectorias discontinuas, y, con el debido trabajo de articulación con la escuela asociada a la que asisten estos docentes en formación, se realiza un genuino acompañamiento escolar en casos de situaciones propias de sus biografías que dificultan la asistencia de los mismos a la escuela.

De esta forma pretenden potenciar acciones que permitan la continuidad y la calidad de estas trayectorias escolares de sus destinatarios, desde el reconocimiento que la educación es el único derecho que puede torcer destinos enriqueciendo sus abanicos de opciones, al otorgar el derecho a elegir para ampliar sus realidades.

Otra línea de acción que está presente inscripta en estas prácticas es la de alfabetización para adultos, que fue muy importante para el Instituto en cuanto al impacto que tuvo en las vidas de quienes allí participaron, pues muchos de los adultos que allí viven y asistieron a estos encuentros de alfabetización trabajan de lo que juntan de la basura, así fue que el derecho a la palabra resultó ser un derecho vital para empoderar a estos sujetos atravesados por la negación de sus derechos más elementales para expresar sus concepciones, para que ellos pudieran encontrar sus propias palabras para nombrar sus mundos, defender y reclamar sus derechos, nombrar sus modos de vida.

Otro evento que el Instituto viene organizando y llevando adelante en este barrio es el festejo del día del niño, que no solo pone como protagonistas a los niños, sino que se torna una gran fiesta familiar. Todas las familias asisten y comparten un día entero de juego, números artísticos preparados por los propios estudiantes como obras de teatro, bailes típicos de danzas folklóricas, españolas, shows en vivo de artistas que participan solidariamente, sorpresas y regalos para todos y, por supuesto, el tradicional chocolate y platos dulces para compartir. Cabe destacar que este evento se organiza con mucho tiempo de  antelación, docentes y estudiantes colaboran para que sea posible, pero es clave revalorizar la acción en servicio de los estudiantes de la formación docente, que se organizan en comisiones y cada una tiene una tarea a desarrollar, para que desde escenario, sonido, platos dulces, chocolate, juegos por edades, regalos para todos, shows en vivo, todo pueda desplegarse con armonía, como lo soñamos que sea.

Las docentes del instituto expresan que “queremos que nuestros estudiantes transiten una formación docente diferente, en la que los tejidos sociales y culturales no solo sean contenidos de aprendizaje vitales para aprender a mirar e interpretar a los sujetos que hoy están en las aulas, sino que, además, se vuelvan fuentes inspiradoras para que los docentes en formación vivencien y sientan en territorios plurales y que, desde esta praxis se comprometan con el profundo valor de elegirse educadores responsables y comprometidos”.

“Como Instituto sostenemos estos proyectos no sólo porque permiten una formación basada en el aprendizaje y servicio solidario donde se produce el maravilloso ‘círculo virtuoso’ entre aprendizajes y servicio, sino que, además, estas propuestas reposicionan a los educadores, les otorgan no solo habilidades y competencias sino valores y convicciones para desplegar su tarea persiguiendo sueños e ideales y  luchando para alcanzar un horizonte”, agregaron.

 Fuente: Prensa DGE.