Esta importante propuesta sociocultural que se realiza durante el receso de verano en todos los penales, genera espacios de educación no formal que acompañan al desarrollo integral de los internos.
Autoridades y docentes del Ministerio de Educación, Cultura, Infancias y DGE, junto a representantes del Servicio Penitenciario, participaron este lunes del cierre de actividades y muestra de los talleres de verano, que se desarrollaron en todas las unidades penales de la provincia con el fin de brindar herramientas expresivas para la inclusión social, el desarrollo personal y el fortalecimiento de habilidades artísticas.
Érico Arias, director de Educación Permanente de Jóvenes y Adultos de la Dirección General de Escuelas, compartió la jornada junto a los internos del Complejo San Felipe y explicó que se trabajó junto a la subsecretaría de Cultura para acompañar con actividades a los estudiantes durante el receso de verano. “Estos talleres ayudan a la relación entre las personas privadas de la libertad, mejora el clima de las instituciones penitenciarias y vamos a darle continuidad durante el año acompañando con la entrega de materiales. Son más de 2.000 personas que reciben educación formal, y estas experiencias no formales permiten acercar a las personas a interesarse por terminar los estudios obligatorios”, dijo Érico Arias.
Por su parte, Silvana Medina, coordinadora de actividades de educación no formal dentro de los penales, dijo que durante el verano se desarrollaron diferentes talleres de teatro, dibujo, pintura, acrobacia, danzas urbanas, freestyle, ajedrez, creación de títeres con materiales reciclados y ritmo latino. “Más de 2.000 personas de todos los penales participaron de estas actividades, los talleres son importantes para la formación integración que acompañan la educación primaria, secundaria y de oficios que trabajamos junto a la DGE”, completó.
Máximo Uchi, profesor de arte, sostuvo que la experiencia de verano fue muy buena y enriquecedora para las personas en contexto de encierro: “las personas privadas de la libertad tienen mucho para decir y el arte los ayuda”.
Carolina González, coordinadora de Educación en Contexto de Privación de la Libertad, dijo que en el complejo San Felipe participaron más de 400 personas, que formaron parte de las actividades de verano que se desarrollaron del 12 de enero hasta el 23 de febrero. “Estos talleres son estímulos educativos que le dan continuidad en su desarrollo social”.














Internos se expresan a través de actividades artísticas
Durante el corolario de los talleres los internos participaron de los distintos espacios artísticos que organizaron ellos junto a sus docentes. “Estas actividades, en mi caso la música, hace que salgamos por un momento de nuestro contexto de encierro. Me gusta la música, por suerte la volví a encontrar acá adentro, es lo mejor que me pasó. Yo les enseño a los demás internos a tocar instrumentos musicales, tenemos varias bandas de música, de rock y de cumbia”, contó Fernando, un interno del penal de San Felipe.
“La literatura para mí es una salida, acá adentro pude volver a mis poemas, es una oportunidad volver a escribir y a leer libros. Yo soy monitor y trato de acompañar a otros internos para que puedan escribir”, relató Juan José, otro interno que participa de los talleres de verano.
Diego Martínez, tallerista de teatro del complejo San Felipe dijo que a través del teatro se busca la voz propia para transformarla en un trabajo colectivo: “el teatro ayuda mucho para ayudarlos a expresarse”.



















Fuente: Prensa DGE