En el marco de resaltar el valor de la Lectura en Voz Alta, estudiantes de primaria participaron de significativos momentos pedagógicos que fortalecen la convivencia escolar y el vínculo con la literatura.
La comunidad educativa de escuelas que integran la supervisión de Nivel Primario de la Sección 2, de Capital, a cargo de Alejandra Martínez, llevaron a cabo acciones que promueven el hábito lector y el desarrollo socioemocional lingüístico desde una perspectiva placentera y motivadora.
Experiencias compartidas
La escuela 1-028 José Federico Moreno, en talleres de lectura organizados por las docentes María José Bastán, Aldana Toloza, Lucila Pereira y Silvia Garro, los estudiantes de 7°grado leyeron el cuento El Lobo hambriento a los más pequeños que participaron con un dinámico diálogo y representaciones gráficas de lo interpretado sobre la temática, que luego fueron expuestas en conjunto. En 4°grado, con la docente Valeria Yacante, recibieron la visita de la abuela Norma, quien leyó un cuento junto a su nieto Noha, y en un taller de lectura se reflexionó sobre la importancia de la familia en esta práctica literaria, que finalizó con la creación de un libro.
Mientras que, en Artes Visuales, estudiantes de 6º grado con la docente Carina Berán, realizaron fanzines, una autopublicación que permitió leer, dibujar y escribir sobre un tema de su agrado y con la técnica de recorte y plegado de una sola hoja, armaron los pequeños libros artísticos, fue una excelente mediación lectora creativa para disfrutar.



Daniela Galeano, como directora, destacó que “la participación en estas experiencias de lectura posee un valor fundamental en la formación integral de nuestros estudiantes a lo largo de toda su trayectoria educativa”.
En tanto, en la escuela 1-272 Domingo Bombal se organizó un desayuno literario inspirado en Alicia en el País de las Maravillas, con la lectura de fragmentos del clásico de Lewis Carroll, y en 5° grado con la docente Daiana Gutiérrez, se elaboraron señaladores personalizados inspirados en los personajes y símbolos del cuento. En 1º grado, la docente Andrea Loyola se caracterizó junto con los estudiantes como los protagonistas del cuento «Blancanieves y los siete enanitos». Esta ambientación generó un clima lúdico y motivador que favorece un acercamiento significativo a la literatura infantil.
Como directiva, Carmen Quiroga aseguró que “estas experiencias fortalecen el vínculo con los textos y contribuyen a la formación de lectores en un entorno de construcción compartida”.
Mientras que, la escuela 1-036 Tiburcio Benegas, a través propuestas organizadas por las docentes Mariam Figueres, Alejandra Tello, Paola Martínez, Natalia Sigal y Claudia Ibaceta, docente auxiliar de dirección, invitaron compartir un picnic lector, la creación y diseño de tapas de libros, la producción de cuentos y poesías, donde cada estudiante se convirtió en autor de su propia historia que contribuyó a expresar con sensibilidad la importancia de leer.
Al respecto, Tuninetti, Díaz y López como autoridades de la institución afirmaron “que leer es una herramienta fundamental para comprender y transformar la realidad, porque cuando un niño o una niña lee, también comienza a escribir su propio camino”.
Por su parte, Raquel Lucero, directora de la escuela 1-032 Mariano Moreno, explicó que “bajo la premisa Entre libros, pijamas y sonrisas, los estudiantes participaron de una pijamada literaria para concientizar sobre el placer de leer, donde los estudiantes de 6° grado llevaron La Sonrisa del Elefante a los grados más pequeños, compartiendo páginas y emoción, porque en nuestra escuela, fomentamos la lectura desde el disfrute: leer para crecer, leer para compartir”.
Finalmente, la escuela 1-123 Patricias Mendocinas realizó un significativo cierre de las propuestas sobre la lectura en voz alta con la representación de cuentos tradicionales, donde las estudiantes de 6° grado y sus familias prepararon diversas actividades para el resto de los estudiantes de la escuela, fortaleciendo el gusto por la lectura y los lazos social, explicó la directora Carla Orefice.



En este sentido, Martínez expresó: “¿Por qué fomentar la lectura debe ser una tarea compartida en la escuela? En la sección 2, los equipos directivos junto a los docentes, propusieron buscar respuestas a la pregunta inicial y a través de las actividades áulicas que se desarrollaron a lo largo del mes de la Lectura, encontramos múltiples respuestas ¿Dónde? ¿Cómo? En cada estudiante, en cada docente y en cada familia que participó, en los ambientes áulicos que se convirtieron en espacios lectores, en la libre elección de libros según sus intereses y en las rutinas escolares que recibieron a la lectura como parte de ellas, ahora leer es MANSO, como se dice en Mendoza, leer es disfrutar, ya no es una obligación. Sigamos pensando juntos en propuestas que nos acerquen a todos y que la lectura siempre sea una tarea compartida en la escuela”, concluyó.
Estas celebraciones reafirman el compromiso como instituciones educativas de seguir generando oportunidades en conjunto para que la lectura sea un espacio cotidiano, placentero y significativo para todos.
Fuente: Prensa DGE



