La escuela Arturo Jauretche participó de una creativa experiencia literaria

Bajo el lema “Lectura que despierta potenciales y posibilita mundos”, la comunidad educativa lujanina vivió una experiencia que transformó las aulas en espacios de encuentro, escucha y creación.

En el marco del mes de la lectura en voz alta como invitación a compartir la palabra, la escuela técnica 4-038 Arturo Jauretche, de Luján de Cuyo, bajo la dirección de Gilda Aguirre y la regente Alejandra Bringas, convirtió la lectura en voz alta en un acto cotidiano, donde estudiantes y docentes dieron vida a historias que despertaron emociones, preguntas, nuevas miradas, silencios que invitaron a pensar y voces que poco a poco se animaron a ocupar su lugar.

En este recorrido, la comunidad educativa recibió la visita de la escritora mendocina Antonella Gioacchini, autora local que ha reescrito historias clásicas para acercarlas a los adolescentes. Su presencia generó un espacio de diálogo enriquecedor sobre el sentido de la literatura y el oficio de escribir en Mendoza. Los estudiantes participaron activamente de una entrevista, formularon preguntas, compartieron ideas y también disfrutaron de un momento de lectura en voz alta junto a la autora, fortaleciendo el vínculo entre lectores y escritores.

El impacto literario se expandió más allá del aula al realizarse jornadas de lectura al aire libre, promoción de la biblioteca escolar y propuestas de lectura lúdica que invitaron a experimentar el lenguaje desde el juego y la creatividad. Además, se trabajó en la elaboración de carteleras que pusieron en valor el acto de leer y la conmemoración del Día del Libro, que reflejaron las voces de quienes participaron del proyecto y vivenciaron las diversas actividades que destacaron la lectura como una experiencia de expresión y construcción conjunta dentro de la escuela, visibilizando su importancia en la vida cotidiana.

El relato de algunos profesores, entre ellos el de Cinthia Castillo, reflejó que leer en voz alta “volvió a generar el valioso encuentro en la escuela, en el que los estudiantes descubrieron textos que no habrían elegido por sí solos, y en ese intercambio aparecieron emociones y ganas de seguir leyendo. Las actividades permitieron que muchos estudiantes se animaran a expresarse desde otro lugar y mostraron que la lectura puede ser también una experiencia colectiva y cercana.”

Por su parte, los estudiantes compartieron sus expectativas respecto a este nuevo espacio. Mauricia Cruz, Diana Miranda, Francisco Samua, de tercer año comentaron: “Nos gustó porque no fue solo leer por obligación, pudimos elegir textos, conocer algunos que quizás no hubiéramos elegido, pero también tuvimos la oportunidad de mostrar los que nos gustan, escuchar a otros y hablar sobre lo que sentíamos”. Mientras que una estudiante de 5to año destacó: “las jornadas de lectura hicieron que la escuela se sintiera diferente, más cerca y estaría bueno que este espacio continúe todo el año y como nos comentaron los profes, sobre la producción de nuestros propios cuentos y poemas con la proyección de ser publicada”.

Estas voces confirman que fue una experiencia fortalecedora, que despertó inquietudes y abrió caminos con nuevos desafíos y futuros proyectos compartidos. Las significativas propuestas fueron posibles gracias al trabajo conjunto de todos los profesores del área de Lengua y Comunicación, especialmente de María Elena Quipildor, Laura Arnez, Elizabeth Castillo, Berenice Gómez, Johana Esquibel y el profesor Sebastián, con el acompañamiento del equipo directivo quienes impulsan a creer en el poder de la lectura en la institución y en la sociedad.

Fuente: Prensa DGE


 

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